martes, 17 de enero de 2012

Descubren un mecanismo que podría explicar la proliferación celular en el cáncer de mama

Investigadores de las universidades de Helsinki (Finlandia) y California en San Francisco (Estados Unidos) han descubierto una vía celular que podría explicar porque las células cancerosas de mama destruyen los tejidos epiteliales para expandirse por el resto del organismo.

   En concreto, y según las conclusiones de la investigación que publica la revista 'Proceedings of the National Academy of Sciences' (PNAS), han identificado una vía molecular en las células tumorales de mama que lleva a la activación de la proteína hepsina que, como si se tratase de una cuchilla, las ayuda a liberarse de la matriz para poder acceder a otros tejidos sanos.

   Como norma general, el cáncer no resulta letal hasta que no consigue propagarse por otros tejidos sanos. Hasta entonces, las células tumorales están ancladas a la membrana basal, en el epitelio, que sirve de barrera protectora para los tejidos circundantes. Sin embargo, en un momento dado esta barrera se rompe y las células tumorales se lanzan a la conquista del organismo.

   Para buscar una explicación de esta ruptura, los científicos utilizaron ratones modificados genéticamente, en quienes comenzaron estudiando un gen que previene el crecimiento de los tumores, el Lkb1.
   De este modo, observaron que su supresión alteraba el desarrollo de algunas zonas de la glándulas mamarias, incluyendo las estructuras del tejido secretor de leche y, en especial, la producción de hepsina en la membrana basal, lo que favorece la proliferación de las células cancerígenas más allá de la membrana basal.

   En cambio, los investigadores observaron que cuando desactivaban dicha proteína, la membrana basal conseguía recuperarse.
   Según la doctora Zena Werb, una de las autoras de la investigación, este hallazgo es "emocionante" porque "lleva a pensar que la inhibición de la hepsina mediante fármacos dirigidos podría frenar la progresión del cáncer de mama".

Células madre dentales, opción para lesiones de médula espinal

Una alteración de médula espinal trae como consecuencia la pérdida de sensibilidad y/o movilidad, y las principales causas de lesiones medulares son por accidentes automovilísticos, accidentes deportivos, caídas, enfermedades como la poliomielitis o existencia de tumores, por lo que especialistas trabajan en su tratamiento.

El consejo científico de Bioeden México apunta que las células madre provenientes de las pulpa dental están siendo probadas y promovidas para la recuperación del aparato locomotor y la sección completa de la médula espinal.

La médula espinal es el canal de mensajes entre nuestro cerebro y diferentes partes del cuerpo, mide aproximadamente 45cm de largo y va desde la base del cerebro hasta el final de la cintura.

La terapia basada en el trasplante de células madre dentales se ha convertido en una gran promesa para el establecimiento de una estrategia terapéutica múltiple debido a la gran potencialidad con la cuentan al convertirse en tejidos del cuerpo: Osteoblastos (huesos), Miositos (músculo), Cardiomiositos (corazón), Adipositos (grasa corporal), Condroblastos (cartílago), Células Beta (páncreas) y Células Nerviosas (cerebro).

Se calcula que la incidencia anual de lesión medular en México es de 18.1 por millón de habitantes y resulta irreversible para la mitad de las víctimas. Afecta sobre todo a la población en edad laboral, ocurriendo con mayor frecuencia en hombres y en la población en edad productiva (16 a 35 años de edad), por lo que sus repercusiones recaen generalmente en el ámbito familiar.

Una lesión medular es el daño que recae directamente sobre la médula espinal y que conduce a la pérdida de algunas funciones y movimientos o bien de la sensibilidad. Dependiendo de la sección afectada es la gravedad de la lesión y por tanto de sus consecuencias. Estas pueden ir desde una paraplejia, donde la víctima pierde el movimiento de las extremidades inferiores, una hemiplejia, cuando se pierde movimiento de un lado del cuerpo, hasta una tetraplejia que es cuando se pierde la sensibilidad y movimiento del cuello para abajo.

Recientemente, el consejo científico de Bioeden México, pendiente de todos los protocolos y nuevos descubrimientos de uso de las células madre, presentó la más reciente investigación de las capacidades multipotenciales de las células madre provenientes de las pulpa dental, las cuales están siendo probadas y promovidas para la recuperación del aparato locomotor y la sección completa de la médula espinal, debido a sus múltiples mecanismos de neuro-regeneración.

Dicha investigación llevada a cabo en la Facultad de Medicina de la Universidad de Nagoya en Japón, constató que las células madre dentales trasplantadas en una sección de la columna vertebral de una rata, funcionaron positivamente, dando como resultado una considerable recuperación en las extremidades traseras y funcionamiento del aparato locomotor.

Las células madre dentales humanas poseen varias cualidades neuroregenerativas. En el caso de las lesiones medulares destaca la inhibición de la apoptosis (muerte celular) de las neuronas, astrocitos y oligodentrocitos (células que asumen funciones clave para la realización de la actividad nerviosa, además del sostén, unión y formación de mielina [sustancia aislante que acelera la conducción o impulso nervioso] en el sistema nervioso central) la cual se presenta durante la fase crónica de la lesión y que provoca daño irreversible además de la desmielinación (Proceso que afecta a las vainas mielíticas de las fibras nerviosas).

"Hemos demostrado que las cualidades neuroregenerativas de las células madre obtenidas de la pulpa dental, cumplen con muchos requisitos para la recuperación funcional después de una lesión medular. Por otra parte, las células madre dentales obtenidas de muelas de un adulto podrían usarse sin efectos adversos para la salud, por lo que las células madre dentales en general pueden ser un recurso celular excelente para el tratamiento de lesiones en la medula espinal", menciona uno de los científicos del grupo.

lunes, 5 de diciembre de 2011

Los supervivientes de cáncer tienen el doble de riesgo de sufrir un segundo cáncer del mismo tipo

Las personas que se han recuperado de un cáncer tienen más del doble de riesgo de padecer un segundo cáncer primario del mismo tipo, según un estudio publicado en el 'Canadian Medical Association Journal' (CMAJ), mientras que el riesgo de un segundo cáncer primario de otro tipo fue sólo ligeramente mayor. 

Un equipo de investigadores daneses analizó datos de toda la población de Dinamarca (7.493.705 personas), desde 1980 a 2007, para determinar si el riesgo de cáncer secundario está relacionado con el tipo de cáncer que se encuentra en primera instancia.

En alrededor del 10 por ciento, unas 765.255 personas, había uno o más diagnósticos de cáncer primario, de un total de 843.118 diagnósticos; el 15 por ciento de los supervivientes de cáncer en todo el mundo son diagnosticadas con un segundo cáncer primario.

Los investigadores encontraron un riesgo 2,2 veces mayor de desarrollar un segundo cáncer primario del mismo tipo en los sobrevivientes de cáncer, mientras que el riesgo de un tipo diferente de cáncer primario fue de 1,1 veces.

Según la investigación, el riesgo varía dependiendo del tipo de cáncer, el riesgo de un segundo tipo de cáncer del mismo tipo se redujo después del cáncer de próstata y aumentó tras el sarcoma; el riesgo de un segundo cáncer de distinto tipo también se redujo después del cáncer de próstata y aumentó después del cáncer de laringe.

Los investigadores produjeron una tabla que contiene las estimaciones de riesgo para 27 tipos de cáncer, y sugieren que este catálogo podría ser valioso para los estudios sobre el cáncer.

"El contraste entre el riesgo 2,2 veces mayor de desarrollar un segundo cáncer primario del mismo tipo que el primero y el riesgo 1,1 veces mayor de que sea diferente del primer cáncer, sugiere que las características de cada paciente en particular estaban involucradas", afirma el doctor Stig Bojesen del Hospital Herlev, el Hospital Universitario de Copenhague y la Universidad de Copenhague, quien añade que "el riesgo de un segundo cáncer primario se debe, probablemente, a factores genéticos y al estilo de vida".

Los científicos también analizaron la asociación entre el primer cáncer y el consumo de tabaco, ya que se sabe que aumenta el riesgo de muchos tipos de cáncer. "Nos sorprendió ver que, en nuestro estudio, el riesgo de otros cánceres relacionados con el tabaco en pacientes que sobreviven a un cáncer relacionado con el tabaquismo aumentó solo en 1,2 veces", comenta el doctor Bojeseny.

Los autores creen que, en general, los factores de riesgo que actúan a largo plazo parecen ser específicos de cada paciente. Sin embargo, otras explicaciones son plausibles: los efectos del tratamiento y un aumento (o disminución) en la vigilancia del diagnóstico podría cambiar el riesgo de cáncer.

Bojesen concluye que "los estudios futuros de los distintos pares de cánceres primarios -primer y segundo caso- deben aclarar si la asociación se debe a que comparten factores genéticos o al estilo de vida del paciente, a la codiagnosis de un cáncer primario en las proximidades anatómicas del primer cáncer o al tratamiento".

domingo, 27 de noviembre de 2011

Reduce el riesgo de cancer de endometrio con una citologia

¿Qué es el cáncer de endometrio?
 
El útero o matriz es un órgano muscular que se encuentra situado en la pelvis de la mujer. En su interior presenta una cavidad, donde se desarrollará el feto en los casos de embarazo, que está recubierta por una capa de tejido denominado endometrio. El endometrio es lo que todos los meses experimenta crecimientos y desprendimientos periódicos originando así la menstruación.
El cáncer de endometrio se debe, pues, a cambios en las células que constituyen este tejido y que acaban formando un tumor dentro de la cavidad uterina. Es importante no confundir este tipo de cáncer con el cáncer de cuello de útero (cérvix), o con cualquier otra enfermedad del propio útero.
Es el tumor maligno más frecuente del aparato genital femenino, y la media de edad está en torno a los 60 años, siendo de particular importancia en mujeres que ya han perdido la menstruación (menopausia).
Hay varios tipos de cáncer de endometrio, siendo el más frecuente un tipo histológico llamado adenocarcinoma (más del 90% de los casos).
 
¿Qué causas tiene el cáncer de endometrio?

La causa concreta de por qué se malignizan las células del endometrio permanece aún desconocida. Sí se han enunciado algunos factores de riesgo que pueden tener relación con el desarrollo de esta enfermedad, y que nombraremos ahora.
Parece relacionarse con la obesidad, la hipertensión arterial y la diabetes. Tener hijos parece ser que reduce el riesgo de padecer cáncer de endometrio. El tratamiento en mujeres menopáusicas con estrógenos, en la Terapia Hormonal Sustitutiva (THS), no es causa de esta enfermedad.
En mujeres con cáncer de mama que toman Tamoxifeno, hay también riesgo de desarrollar con el tiempo cáncer de endometrio.

¿Cuál es la sintomatología?
 
El síntoma más frecuente es el sangrado vaginal. Este sangrado será diferente si la mujer continúa con la menstruación o si ya no la presenta. En mujeres premenopáusicas, podemos encontrar reglas irregulares, que se presentan antes de lo habitual, con más sangrado, manchados entre reglas, etc. En mujeres postmenopáusicas, el sangrado por la vagina, como una regla, o el simple manchado sanguinolento, debe hacer que acuda a revisión por su ginecólogo, ya que puede ser el primer síntoma de cáncer de endometrio.

¿Cómo se diagnostica el cáncer de endometrio?
 
En ocasiones, tras una revisión ginecológica, se da el resultado de atipia citológica; esto quiere decir que el médico que ha visto esas células al microscopio ha observado rasgos sospechosos de malignidad en las mismas. En estos casos, será preciso realizar controles periódicos, ya que la probabilidad de desarrollar cáncer de endometrio es de aproximadamente un 23% en el plazo de cuatro años ante dicho hallazgo.
Los procedimientos diagnósticos incluyen la inspección y la toma de muestras (citología) que se realizan en cualquier visita ginecológica de rutina. Puede acompañarse de una ecografía, donde pueden apreciarse imágenes extrañas en el endometrio. Pero el diagnóstico de certeza nos lo dará el análisis de una biopsia endometrial, en la cual se pellizca un trocito de tejido para su estudio al microscopio.

Muchas veces se puede evitar este tipo de cancer si la mujer se hace sus citologias anualmente ya que ellas nos alertan sobre este tipo de enfermedades que con tratamiento adecuado, las cifras de supervivencia a cinco años suelen superar el 80% si el tumor se encuentra en estados tempranos.
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